Una historia de empresa social

En Turquía, buscar un lugar para rentar muchas veces se siente como caminar a oscuras. Ves un edificio por fuera, pasas unos minutos adentro, y después esperas vivir ahí meses — a veces años. ¿De verdad calienta el calentador? ¿Cómo son los vecinos? ¿Es segura la calle de noche? ¿Hay fugas? Firmas el contrato sin saber nada de eso. No porque no merezcas saberlo — sino porque nadie te lo está diciendo.

EvSkor empezó con un hilo en X. Alguien escribió: "Ojalá pudiéramos leer lo que tendría que contar la gente que de verdad vivió en este edificio." Llegaron cientos de respuestas — historias de casas de las que se arrepentían, calentadores descompuestos que nadie reparaba, fugas que les pidieron ignorar. Resultó que no era solo mi problema; era un problema compartido. Y nadie lo estaba resolviendo.

Perdí la cuenta de cuántas veces leí ese hilo. Después reuní a las personas talentosas que tenía cerca — gente que había pasado años dentro de este sistema como inquilinos — y en pocas semanas teníamos nuestro primer prototipo. Los primeros usuarios que probaron la app escribieron reseñas mucho más honestas de lo que yo esperaba. La gente de verdad quería que otros se ahorraran los errores que ellos habían cometido.

Después llegó la atención. Primero los medios digitales, luego la prensa escrita y la televisión nacional. Eso nos confirmó algo que ya sentíamos: esta idea era más grande que nosotros. Millones de inquilinos en Turquía conocían ese vacío — solo estaban esperando que alguien le diera forma.

Hoy estamos construyendo EvSkor como empresa social. Es una decisión consciente. El primer trabajo de EvSkor no es maximizar ganancias; es darles a los inquilinos un lugar donde puedan saber lo que necesitan antes de mudarse. Cerrar la brecha de información. Hacer que el proceso de rentar sea un poco más transparente para todos. Sí, necesitamos generar ingresos — para vivir, para crecer. Pero nuestro propósito siempre va a ser este: estar del lado del inquilino.

No habría podido recorrer este camino solo. Al equipo que creyó en mí, que escribió código hasta tarde, que diseñó las pantallas, que leyó los textos legales, que recolectó retroalimentación — sin ustedes, esto se habría quedado en papel. Y a nuestros primeros usuarios que compartieron sus primeras reseñas y hablaron con honestidad durante la beta: ustedes son el verdadero corazón de lo que estamos construyendo.

Estamos al inicio del camino.

Nur Sultan Şeyhanlıoğlu

Nur Sultan Şeyhanlıoğlu